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Necesito una página web, ¿dónde comienzo?

Lo que aprenderás:

Antes de encargar una página web hay que decidir dos cosas: qué tipo de sitio necesitas y qué tiene que hacer. Sin esas dos respuestas, cualquier presupuesto que pidas va a ser un número inventado, porque quien te lo dé tampoco sabe qué está cotizando.

Aquí están los tipos que existen, para qué sirve cada uno y qué conviene tener resuelto antes de la primera reunión.

Revisado en agosto de 2026. El artículo es de 2021. Google Mi Negocio pasó a llamarse Perfil de Negocio de Google, así que se corrigieron el nombre y el enlace, y se añadió lo que faltaba: qué preparar antes de contratar y cuál es el error que más caro sale.

Lo primero no es la web

Si tienes un negocio, ya sabes que tener presencia en línea dejó de ser la excepción. Lo vivimos como consumidores todos los días: queremos un producto o un servicio y lo primero que hacemos es buscarlo.

Pero el primer paso no es el sitio web.

El Perfil de Negocio de Google

No es un sitio web, y aun así debería ser lo primero que hagas. El Perfil de Negocio de Google —lo que durante años se llamó Google Mi Negocio— te permite crear una ficha con la información esencial de tu negocio.

Con eso apareces en el buscador y en Google Maps, si tienes local físico. Horarios, teléfono, dirección, fotos, reseñas.

Dos razones para empezar por ahí:

  1. Es gratis y se hace en una tarde. Tu sitio web va a tardar semanas.
  2. Para muchas búsquedas locales, la ficha es lo que la gente ve primero, incluso por encima de los sitios web. Si alguien busca tu tipo de negocio cerca de él, ahí es donde compites.

Ten en cuenta una cosa: la ficha y tu web deben decir exactamente lo mismo. Mismo nombre, misma dirección, mismo teléfono, escritos igual. Si en tu web dice «Calle 50» y en la ficha «C. 50», para una máquina son dos negocios distintos.

Los cinco tipos de sitio, y para quién es cada uno

Landing page

Una sola página, con toda la información concentrada y un único objetivo. Se usan mucho en campañas para captar prospectos rápido. Un ejemplo claro es la página de Lyft para conductores.

Normalmente empujan al visitante hacia un solo sitio: un formulario, una plataforma de pago, una suscripción.

Para ti si: tienes una oferta concreta y vas a mandarle tráfico de campañas.
No, si: tienes mucha información que mostrar. Ahí se queda corta.

Si es tu caso, tenemos una página dedicada al diseño de landing pages.

Sitio informativo

Varias páginas además de la principal. Lo usan negocios con diversidad de productos o servicios que necesitan explicarse. Puede mezclarse con el enfoque de landing page, como hacen Gedsa o La Hipotecaria.

Es el tipo más común: mucha información de lo que ofreces, sin carrito de compra.

Para ti si: vendes algo que requiere explicación o confianza antes de la compra.

Portafolio

Pensado para fotógrafos, artistas y estudios creativos. El foco está en el trabajo, en forma de galería de fotos o video, con unas pocas páginas de contacto o precios. Un ejemplo: este portafolio.

Para ti si: tu trabajo se vende viéndolo.

Blog

Un sitio donde la frecuencia de publicación es lo esencial. Muchos negocios tienen un blog dentro de su sitio; otros son solo blog.

Lo usan mucho los emprendedores digitales —por ejemplo quienes documentan sus viajes y lo monetizan con patrocinios, productos propios o mercadeo de afiliados—. El sitio de Aniko Villalba es un buen ejemplo.

Para ti si: tu estrategia depende de que te encuentren buscando, y estás dispuesto a publicar de forma sostenida. Si no vas a publicar, un blog vacío juega en tu contra.

Comercio electrónico

El equivalente digital de una tienda. Su propósito es vender, y aceptan tarjetas, transferencias y las pasarelas de pago habituales.

Seguramente pensaste en Amazon o Etsy. Pero cualquier sitio web puede habilitarse para vender en línea añadiendo las funciones necesarias. Aeropost y Tucan Store son buenos ejemplos.

Para ti si: vendes productos y quieres cobrar en el sitio. Ten presente que una tienda no es un sitio informativo con un botón: trae inventario, envíos, impuestos y devoluciones.

Qué necesitas tener listo antes de encargar nada

Esto es lo que más retrasa los proyectos, y casi nunca es culpa de quien diseña:

  • El dominio. Tu dirección en internet. Regístralo a tu nombre, no al de la agencia. Es el activo más importante que vas a tener y debe ser tuyo.
  • El contenido. Textos, fotos, logo en buena resolución, lista de productos o servicios con precios si los vas a publicar. Un proyecto se detiene esperando contenido muchísimo más a menudo que esperando diseño.
  • El objetivo. Una sola frase: qué quieres que haga la persona que entra. ¿Que llame? ¿Que compre? ¿Que llene un formulario? Si hay cinco objetivos, no hay ninguno.
  • Quién lo va a mantener. Un sitio no se termina, se mantiene. Decide desde el principio si lo actualizas tú, alguien de tu equipo o un proveedor.

El error más caro al empezar

Elegir la plataforma antes de responder las preguntas de arriba.

Es lo que hace todo el mundo: se elige la herramienta primero —porque alguien la recomendó, porque el anuncio salía barato— y después se intenta meter el negocio dentro. Cuando no cabe, hay que rehacerlo, y rehacer siempre cuesta más que hacer.

Sobre esa decisión concreta escribimos un artículo aparte: WordPress o un constructor tipo Wix.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en estar listo un sitio web?

Depende del tipo y, sobre todo, de cuándo entregues el contenido. Una landing page es cuestión de días; un sitio informativo, de semanas; una tienda, más. El factor que más varía no es técnico: es cuánto tarda el cliente en mandar los textos.

¿Necesito un blog?

Solo si vas a publicar con constancia. Un blog con tres entradas de hace dos años comunica abandono, y eso es peor que no tenerlo.

¿Puedo empezar con algo pequeño y crecer después?

Sí, y suele ser la decisión correcta. Lo importante es que el punto de partida no te encierre: que el dominio sea tuyo y que el contenido se pueda exportar el día que quieras cambiar.

¿Y si ya tengo web pero nadie la encuentra?

Ese es otro problema, y tiene su propio artículo: mi web no aparece en Google.

Por dónde empezar hoy

Abre un documento y escribe tres cosas: qué tipo de sitio de los cinco es el tuyo, qué quieres que haga quien entre, y quién lo va a mantener.

Con esas tres respuestas ya puedes pedir presupuestos que signifiquen algo. Sin ellas, vas a comparar números que no comparan lo mismo.

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